31 octubre, 2007
27 octubre, 2007
FINISTERRAE
25 octubre, 2007
24 octubre, 2007
El Pianista
19 octubre, 2007
Fingir
18 octubre, 2007
17 octubre, 2007
16 octubre, 2007
Nacer
15 octubre, 2007
Blog Action Day
Sin embargo, la aficción creciente hacia actividades como el escafandrismo, el perfeccionamiento de los medios técnicos que permiten acceder a cualquier punto del medio marino y la creciente conciencia conservacionista, impulsan hoy las actividades divulgativas. Cualquiera que puede penetrar hoy, delante de su televisor, en los secretos más recónditos del mar, patrimonio hasta que no hace mucho de unos pocos y esforzados aventureros
Qué! ¡Dé las ondas el hervor insano
Mece por fin mi lecho estremecido!
¡Otra vez en el Mar!... Dulce a mi oído
Es tu solemne música, Océano.
¡Oh! ¡Cuantas veces en ardientes sueños
Gozoso contemplaba
Tu ondulación, y de su fresca brisa
El aliento salubre respiraba!
Elemento vital de mi existencia,
De la vasta creación mística parte,
¡Salve! Felice torno a saludarte
Tras once años de ausencia.
¡Salve otra vez! A tus volubles ondas
Del triste pecho mío
Todo el anhelo y esperanza fío.
A las orillas de mi fértil patria
Tú me conducirás, donde me esperan
Del campo entre la paz y las delicias,
Fraternales caricias,
Y de una madre el suspirado seno.
¡Me oyes, benigno Mar! De fuerza lleno,
En el triste horizonte nebuloso,
Tiende sus alas aquilón fogoso,
Y las bate: la vela estremecida
Cede el impulso de su voz sonora,
Y cual flecha del arco despedida,
Corta las aguas la inflexible prora.
Salta la nave, como débil pluma,
Ante el fiero aquilón que me arrebata
Y en torno, cual rugiente catarata,
Hierven montones de espuma.
¡Espectáculo, esplendido, sublime
De rumor, de frescura y movimiento:
Mi desmayado acento
Tu misteriosa inspiración reanime!
Ya cual mágica luz brillar la siento:
Y la olvidada lira
Nuevos tonos armónicos suspira.
Pues me toma benéfico tu encanto
El don divino que el mortal adora,
Tuyas, glorioso Mar, serán ahora
Estas primicias de mi nuevo canto.
¡Augusto primogénito del Caos!
Al brillar ante Dios la luz primera,
En su cristal sereno
La reflejaba tu cerúleo seno:
Y al empezar el mundo su carrera,
Fue su primer vagido,
De tus hirvientes olas agitadas
El solemne rugido.
Cuando el fin de los tiempos se aproxime,
Y al orbe desolado
Consuma la vejez, tú, Mar sagrado,
Conservarás tu juventud sublime.
Fuertes cual hoy, sonoras y brillantes,
Llenas de vida férvida tus ondas,
Abrazarán las playas resonantes
-Ya sordas a tu voz-, tu brisa pura
Gemirá triste sobre el mundo muerto,
Y entonarás tu lúgubre concierto
El himno funeral de
¡Divino esposo de
Con tu abrazo fecundo,
Los ricos dones desplegó que encierra
En su seno profundo.
Sin tu sacro tesoro inagotable,
De humedad y de vida,
¿Qué fuera? –Yermo estéril, pavoroso,
De muerte y aridez sólo habitado.
Suben ligeros de tu seno undoso
Los vapores que, en nubes condensados
Y por el viento aligero llevados,
Bañan la tierra de lluvias deliciosas,
Que al moribundo rostro de Natura
Tomando la frescura,
Ciñen su frente de verdor y rosas.
¡Espejo ardiente del sublime cielo!
En ti la luna su fulgor de plata
Y la noche magnifica retrata
El esplendor glorioso de su velo.
Por ti, férvido Mar, los habitantes
De Venus, Marte, o Júpiter, admiran
Coronando con luces más brillantes
Nuestro planeta, que tus brazos ciñen,
Cuando en tu vasto y refulgente espejo
Mira el sol de su hoguera inextinguible
El áureo, puro, vívido reflejo.
¿Quién es, sagrado Mar, quién es el hombre
A cuyo pecho estúpido y mezquino
Tu majestuosa inmensidad no asombre?
Amarte y admirar fue mi destino
Desde la edad primera:
De juventud apasionada y fiera
En el ardor inquieto,
Casi fuiste mi culto noble objeto.
Hoy a tu grata vista, el mar tirano
Que me abrumaba, en dichoso olvido
Me deja respirar. Dulce a mi oído
Es tu solemne música, Océano.
José María Heredia
14 octubre, 2007
13 octubre, 2007
12 octubre, 2007
11 octubre, 2007
La Gaviota que Soñaba
Dejándose llevar por el peso de sus pensamientos
Se arrojó al vacío. Eterno instante.
Caía, olvidaba, no sentía.
Figuraba ser un blanco gas resplandeciente.
Recuperándose en un ágil movimiento,
Retomó la dirección, invicta.
Y se elevó sobre el inmenso mar
Que bajo ella se extendía.
Con el extremo de sus patas rozaba
Las serpenteantes olas enfurecidas
Bajo ellas otro mundo brotaba
Llena de historias, y almas caídas.
Respiraba el salado aroma
Como si de su vida dependiera,
Rogaba estar en calma
Y que nadie la detuviera.
Surcaba limpiamente el cielo
Tal bala desbandada
Inmaculada y fría como el hielo
Dio su travesía por finalizada.
Ascendió hacia el horizonte,
Observando maravillada,
Los chilenos montes,
Por la costa adornada.
Su éxtasis fue mayor
Cuando hacia el sol trepaba
Inmenso, calido y enceguecedor
En ella, todo mal espantaba.
Fue cuando la cruel verdad
La golpeó en la cara:
Ella no volaba. Con seguridad.
Sino su alma. Cual quimera.
Lejos, en un alto nido
Sobre un precipicio moraba
Un ser confundido:
La gaviota que soñaba
Abrió los ojos. Melancólica
Recordando su travesía, en su retina marcada
Recordando que volar, ella no podía
Pues era una gaviota postrada.
10 octubre, 2007
Día mundial Contra la pena de Muerte
08 octubre, 2007
Omnia Sol Temperat
07 octubre, 2007
¿Por qué fotografiamos solo los momentos felices de la vida?
Por el afán del ser humano de retratarse en sus momentos de gloria y no en los que se ve humillado
Si pudiéramos retratar los sentimientos que provoca un mal momento, una caída, una perdida.
Si pudiéramos retratar que provoca una lágrima, un desgarrador grito, o un suave suspiro.
Una decepción amorosa, un amor no correspondido, el aprender a vivir sin el ser amado, porque te ah abandonado... y ahora último una falsa ilusión, producida por un beso,
06 octubre, 2007
¡Quiero ser Perfecta!

Fotografías Submarinas por David Doubilet











