06 marzo, 2009
Sucedió
29 enero, 2008
Matar el tiempo, el tiempo mata.
¿Qué tienen en comun una nube, una sandía y una medusa?
Es la interrogante de hoy, me he pasado toda la vida buscandola y como es tan importante para mi, la publicaré en mi blog.
Es una pregunta Abierta, asi que cooperen y respondan ingeniosamente que de esta pregunta se desencadena la interrogante mas grande de todas, de donde venimos. Pero eso lo responderé en el siguiente post.
Púdrance y bien lejos
:***
Adios
16 enero, 2008
La tensión de esperar
Es de noche, está lloviendo, como si no doliera, sus sombras se escapan del resplandor de la chimenea, guardan silencio, esperando, aguardando que algo suceda, cautelosos. Afuera, alguien grita, y desgarra el inestable dormir de la noche, se miran, cómplices, y comprenden. Un perro aúlla lastimeramente, reprochando el disturbio anterior, o prediciendo la muerte, por que la huelen, por eso aúllan, y la única persona que sabía, era la mujer mayor de esa habitación, su expresión mostraba expectación, miedo contenido, y una lagrima resbaló por su mejilla, acariciando el labio atrapado entre sus dientes, y solloza, tirita, los demás la miran, y no se manifiestan, sólo esperan. Afuera, los demás canes responden y apoyan a su congénere, provocando una siniestra sinfonía de muerte anunciada, despertando el tierno sueño de los hijos únicos, que, acompañados de suaves cubiertas, vuelven a dormir, al contrario de aquellos desafortunados y mas fuertes que, de su misma edad, rondan la noche en busca de un refugio, donde pasar esa noche, para sobrevivir. En la habitación, todos estaban en silencio, esperando, cambiando miradas cómplices, hasta que el estridente sonido del teléfono, llenó la habitación, perturbándolo todo, nadie se paró, nadie respiraba, el sonido del teléfono lo gobernaba todo, sonó por mas de un minuto, hasta que la tensión fue máxima, y un hombre alto y delgado, cuyas facciones aumentaban a la luz del fuego, se paró y fue a contestar, levantó el auricular y emitió un sonido gutural, y esperó. Del otro lado, una fría y gélida voz masculina dijo: - Está todo listo. Los espero donde acordamos. No olviden nada.- Y silencio. El hombre alto esperó y asintió de forma estúpida mientras colgaba, el resto estaba callados, expectantes, hasta que aquel hombre alto dijo: - Ya es hora, vamos al cementerio. Tú, apuntó a la mujer, saca el cuerpo donde pueda verlo. La mujer parecía aterrada, incapaz de moverse, hasta que se levantó lentamente y fue a un rincón donde había una gran bolsa negra de forma alargada, la miró y la tomo de un extremo durativa, comenzó a tirarla lastimeramente hacia el centro de la habitación, tiritando, sollozando, hipando, hasta que llegó, soltó la bolsa con asco y rabia, y se volvió a su asiento a llorar, destruida.
{Olvidaré la cara de mi madre, cuado me dijo sollozando que temia la vida de mi padre, ya que el perro estaba aúllando}
Fotografía: Pasillo del Hospital de Pucon, una mujer caminando, y una religiosa sentada, esperando.
09 enero, 2008
Invasión por el petróleo
{Recomendación de
27 diciembre, 2007
A un Martir
Porque lo recuerdo con cariño, ya que era una persona ejemplar que siempre supo afrontar con honor los impases de su vida. Y aunque sus aliados lo traicionaran, él se enfrentó con honor a su muerte, como un mártir.
Espero que tus asesinos sufran por los que pagaste, que tus seguidores sean recompenzados y que tu Alma descanze junto a los Mártires de Alá.
The New York Times:
El dictador estaba solo en su celda. Su barba había encanecido, sus hijos estaban muertos y lo esperaba la horca. En esos días finales, Saddam Hussein se volcó a la poesía, que con tanta frecuencia había sido para él fuente de solaz en los momentos difíciles. El poema Libera tu alma es su llamado a la lucha desde la tumba.
Es una mezcla de desafío y reflexión, sin nada de remordimiento. No menciona las miles de vidas que se segaron por orden suya. No expresa culpa ni tristeza ni arrepentimiento. Colmado de las frases floridas que fueron su marca de fábrica, empieza con lo que parece un himno al amor entre él mismo y su pueblo, que estaba a punto de perderlo. Los versos fueron escritos por Saddam tras haber sido sentenciado a muerte y, según su familia, fueron sus últimas palabras por escrito. Una copia manuscrita del poema fue entregada por las autoridades iraquíes a su familia en Tikrit, junto con su última voluntad y testamento, según dijo su primo, Muayed Dhamin al-Hazza. En el poema, Saddam condena a los “lobos” que han causado la ruina de la nación iraquí con la invasión. Se describe a sí mismo como mártir.
Slega l'animaLibérala Libera tu alma. Libera tu alma. Es la compañera de la mía y tú el amado de mi alma Ninguna casa podría haber albergado mi corazón como tú lo hiciste si yo fuera esa casa, tú serías su rocío
Eres la brisa que alivia tú refrescas mi alma y nuestro partido Baath florece como una rama que verdea La medicina no cura al sufriente pero sí la rosa blanca Los enemigos hacen planes, tienden trampas y avanzan a pesar de sus defectos
Es un plan de arrogancia y de vacío que acabará por ser derrotado lo arruinamos como el óxido devora el hierro como un pecador consumido por sus pecados nunca nos sentimos débiles nuestra moral nos hizo fuertes
Nuestro honorable resiste, el compañero de nuestra alma los enemigos metieron a la fuerza extraños en nuestro mar y todo el que los sirve tendrá que llorar por eso Aquí desnudamos nuestro pecho a los lobos y no temblaremos ante la bestia
Resistiremos a los retos más difíciles y los haremos retroceder, si Dios lo quiere ¿Cómo les irá bajo tal presión? Pueblo mío, jamás te abandonamos y en las catástrofes, el partido es nuestro líder
Sacrifico mi alma por ti y por nuestra nación la sangre es barata en los momentos difíciles Nunca nos arrodillamos ni cedemos en el ataque pero igual tratamos al enemigo con honor…
Saddam Hussein “Me ofrezco en sacrificio. Si Alá todopoderoso lo quiere, (mi alma) me llevará donde él ordene para estar con los mártires”. “Si mi alma sigue este camino (del martirio), acudirá ante Alá con serenidad” A tu recuerdo que descanza junto a mi conciencia de este descarado mundo.

